Durante el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, cuatro altos mandos de la Armada argentina expresaron su inocencia y rechazaron las acusaciones en su contra. Este proceso judicial ha generado gran expectativa, especialmente entre las familias de las víctimas, quienes siguen buscando justicia y claridad sobre las responsabilidades en esta tragedia.
El capitán de fragata retirado, Hugo Miguel Correa, fue uno de los últimos en declarar. Correa, quien ocupó diversos cargos en la Fuerza de Submarinos entre marzo y noviembre de 2017, enfatizó que no tenía injerencia directa en las decisiones operativas del submarino. Aseguró que su función estaba relacionada con el área operativa, pero no implicaba la autorización final para la navegación del ARA San Juan, argumentando que esa responsabilidad recaía en la alta jerarquía de la Armada.
Por su parte, la abogada Valeria Carreras, que representa a 34 familias de los tripulantes fallecidos, expresó su preocupación por la posibilidad de que algunos de los imputados aleguen “obediencia debida” como defensa. En el transcurso del juicio, se discutieron aspectos fundamentales sobre la cadena de mando y la estructura jerárquica de la Armada, lo que podría influir en las decisiones del tribunal sobre la responsabilidad de los mandos en el caso del submarino.



