Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía, reafirmó en una reciente conferencia que el emblemático cuadro "Guernica" de Pablo Picasso no se moverá de su lugar en la pinacoteca. Durante su intervención, Segade destacó que el regreso de esta obra a España marcó el nacimiento del museo y es fundamental para su identidad. Su defensa del "Guernica" se enmarca dentro de un contexto más amplio, donde el director también abordó la reorganización de los espacios del museo, con el objetivo de mejorar el acceso del público a las colecciones.

El director explicó que la primera fase del proyecto de reestructuración se centra en facilitar la comprensión del arte contemporáneo. A través de su presentación, Segade hizo hincapié en cómo diversos fenómenos sociales y políticos, desde la transición democrática hasta los movimientos feministas, han influido en la producción artística actual. Al poner en valor estas interacciones, el museo busca ofrecer una experiencia más rica y diversa a sus visitantes.

Uno de los momentos más impactantes de su charla fue la referencia a los grabados de Picasso que fueron objeto de vandalismo en los años 70 por parte de un grupo que los consideraba una amenaza ideológica. Segade subrayó la importancia de estos eventos en el contexto de la historia del arte y la necesidad de preservar obras que han sido atacadas por razones políticas. "Este museo existe porque el 'Guernica', el último exiliado, regresó a España", enfatizó, recordando a la audiencia el papel crítico que la democracia juega en la preservación del patrimonio cultural.

La charla también incluyó un diálogo con el público, donde Segade compartió detalles sobre las futuras etapas del proyecto de reorganización, que están programadas para 2027 y 2028. Resaltó que el "Guernica" estará ubicado en la sala más amplia del museo, y que es crucial abordar el narrativo cronológico del arte en las próximas renovaciones. Esto incluye la creación de espacios dedicados al arte de las décadas del 50 al 70, así como un sector específico para el arte latinoamericano, lo que refleja un compromiso con la inclusión y la diversidad.

Segade mencionó que la primera etapa de la reorganización comenzó en la última planta, donde se examina el arte desde la Transición hasta la actualidad. Sin embargo, reconoció que el trabajo en esta época presenta desafíos únicos, ya que se trata de un periodo donde las influencias del presente son particularmente evidentes. Esta reflexión indica un enfoque consciente y crítico sobre cómo se presenta el arte contemporáneo en el museo.

El Museo Reina Sofía ha sido reconocido por su esfuerzo en renovar su colección permanente, buscando no solo preservar el arte, sino también hacerlo accesible a un público diverso. La reordenación de su colección, que abarca más de 3.000 metros cuadrados, incluye una significativa representación de obras realizadas por mujeres y artistas latinoamericanos, lo que refuerza su compromiso con la pluralidad y la inclusión en el arte contemporáneo. La visión de Segade para el museo es clara: asegurar que el lenguaje del arte refleje la diversidad de las realidades sociales y culturales, un objetivo que guiará las futuras transformaciones de la institución.