La aparición del Salvator Mundi “de Ganay”, atribuido al taller de Leonardo da Vinci, en la TEFAF Maastricht 2026 ha suscitado un renovado interés internacional por su autoría y su relevancia histórica. Esta obra, considerada una de las interpretaciones más destacadas del icónico motivo leonardesco, se presenta en una de las ferias de arte más influyentes del mundo, lo que ha generado una enorme expectación entre coleccionistas, expertos y el público en general.
La exhibición del Salvator Mundi “de Ganay” es un acontecimiento significativo, ya que la pintura, creada bajo la supervisión directa de Leonardo da Vinci y conservada en su soporte original, ofrece una oportunidad única para analizar su proceso creativo, autenticidad y trayectoria histórica. Este contexto resalta su importancia en el mercado del arte y en las discusiones contemporáneas sobre la atribución e identidad de las obras del Renacimiento.
Presentada por la galería Agnews de Londres, esta obra, datada entre 1505 y 1515, ha captado la atención no solo por su linaje de colección notable, sino también por las imágenes de reflectografía infrarroja que revelan detalles ocultos del dibujo. La controversia sobre la atribución del Salvator Mundi “de Ganay” sigue alimentando el debate académico, con expertos como Ana González Mozo del Museo del Prado sugiriendo que esta pintura debe ser considerada como realizada bajo la supervisión de Leonardo, lo que añade un atractivo añadido para los coleccionistas privados. La investigación científica ha sido clave para comprender la técnica utilizada en la obra, destacando la complejidad y simbolismo de sus detalles.



