El fiscal federal Franco Picardi ha propuesto llevar a cabo una serie de medidas técnicas relacionadas con los audios que se atribuyen a Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Esta iniciativa forma parte de una investigación que indaga sobre posibles delitos de corrupción en el organismo, y se centra en la necesidad de verificar la autenticidad de las grabaciones que han sido presentadas como evidencia. Picardi ha destacado la importancia de contar con el "material indubitado" de la voz de Spagnuolo, lo que implica su convocatoria para que aporte grabaciones originales que permitan realizar un análisis forense exhaustivo.
En el marco de esta solicitud, el fiscal ha pedido la colaboración de especialistas de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), quienes se encargarían de llevar a cabo un estudio detallado de los audios en cuestión. Este estudio tiene como objetivo determinar si las grabaciones han sido editadas o manipuladas de alguna manera, o incluso si han sido generadas a través de inteligencia artificial. La petición de Picardi se produce tras la decisión del juez Ariel Lijo, quien, a instancias de la Cámara Federal, ordenó la realización de un análisis pericial por parte de la Dirección Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional.
El escrito presentado por Picardi destaca la relevancia de los puntos de análisis propuestos, los cuales considera "pertinentes, necesarios y útiles para el caso". Entre los aspectos técnicos que se pretenden investigar, se incluye la evaluación del formato, codec utilizado, sample rate, bitrate y demás metadatos de los archivos de audio. Estos datos son fundamentales para establecer las características originales de las grabaciones y determinar su autenticidad.
Uno de los elementos clave de la pericia es la comparación acústica y fonética entre el material de referencia, proporcionado por Spagnuolo, y las voces presentes en las grabaciones en cuestión. Para ello, el fiscal ha solicitado que se realice un análisis de los parámetros acústico-fonéticos de los segmentos que se encuentran en duda, con el fin de establecer un grado de compatibilidad utilizando metodologías reconocidas en el ámbito forense.
Además, Picardi ha requerido que se investigue la posibilidad de que los audios hayan sido objeto de ediciones posteriores a su captura original. En este sentido, ha pedido a los expertos que identifiquen las evidencias de manipulación, así como los segmentos que no presenten indicios de alteración. La finalidad de esta investigación es determinar la naturaleza de las ediciones detectadas, lo que podría tener un impacto significativo en la validez de las grabaciones como prueba en el proceso judicial.
Otro aspecto relevante que se aborda en la solicitud del fiscal es la posibilidad de que se haya utilizado inteligencia artificial en la creación de los audios. En un contexto donde la tecnología avanza rápidamente, la distinción entre grabaciones auténticas y aquellas generadas o manipuladas por medios digitales se vuelve cada vez más compleja. Por ello, Picardi ha pedido a los peritos que exploren esta dimensión, para comprender si las grabaciones han sido objeto de alteraciones a través de herramientas de este tipo.
La investigación está marcada por la necesidad de esclarecer la veracidad de las grabaciones que han suscitado sospechas y que son consideradas como pruebas en un caso que podría tener importantes repercusiones en el ámbito de la administración pública. La voluntad de la fiscalía de llevar a cabo un análisis riguroso refleja el compromiso con la justicia y la búsqueda de la verdad en un contexto de creciente preocupación por la corrupción en el sector público.



