Margaret Hamilton, la científica informática que lideró el equipo de ingeniería de software del Laboratorio de Instrumentación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) durante el programa Apolo de la NASA, murió a los 90 años. Es considerada la primera ingeniera de software de la historia y una de las figuras decisivas para el desarrollo de los sistemas que permitieron las misiones lunares.

Su trabajo resultó clave durante el alunizaje del Apolo 11. Cuando el módulo espacial se aproximaba a la superficie lunar, el ordenador de a bordo quedó sobrecargado por la cantidad de tareas que debía ejecutar al mismo tiempo. Los programas desarrollados por Hamilton y su equipo detectaron la situación y priorizaron las funciones necesarias para que el sistema continuara operando.

“Margaret Hamilton fue una pionera cuyo trabajo ayudó a hacer posibles el programa Apolo y los primeros viajes de la humanidad a la Luna. La mejor manera de honrar su legado es retomar por fin el camino donde lo dejó su generación y no dejar de avanzar jamás”, señaló el jefe de la NASA, Jared Isaacman.

Licenciada en Matemáticas y diplomada en Filosofía, Hamilton se destacó desde joven por sus conocimientos de programación, muchos de ellos adquiridos de manera autodidacta. A los 23 años ingresó al MIT, donde diseñó un software capaz de predecir el tiempo atmosférico y luego participó en un proyecto militar que el material disponible no llega a describir.