La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, defendió la carta suscripta junto con otros 21 Estados miembros de la Unión Europea, en la que se reclama una nueva estrategia migratoria común. La dirigente vinculó la reciente crisis registrada en Ceuta con las políticas del Gobierno español y sostuvo que la defensa de las fronteras exteriores del bloque no puede quedar bajo responsabilidad exclusiva de un solo país.

Meloni adoptó una postura especialmente crítica hacia España, país con el que suspendió de manera parcial y por al menos un mes el acuerdo Schengen. Tras la difusión de la carta, afirmó en redes sociales que las imágenes llegadas desde Ceuta volvieron a demostrar la urgencia de una respuesta europea frente a la inmigración clandestina.

Según explicó la primera ministra, Italia promovió el documento junto con Dinamarca. La iniciativa, respaldada por 22 países de la Unión Europea, propone reforzar las fronteras exteriores, combatir la inmigración irregular, perseguir a los traficantes de seres humanos y hacer más efectivos los retornos. También plantea eliminar cualquier factor que pueda incentivar nuevos ingresos ilegales.

Meloni consideró que el respaldo de países como Dinamarca representa “una señal importante” y sostuvo que la línea defendida por Italia desde hace tiempo es compartida actualmente por un número cada vez mayor de naciones. Se trata de una de las posiciones más estrictas dentro del bloque en materia migratoria, de acuerdo con el planteo expresado por la primera ministra.