La Unión Europea dará este domingo, 2 de agosto, un nuevo paso en la aplicación de su Reglamento de inteligencia artificial (IA). En esta etapa comenzarán a regir las primeras obligaciones de transparencia y se pondrán en marcha disposiciones de alcance nacional y comunitario previstas por la normativa.
De acuerdo con el calendario de la Comisión Europea, la fase contempla la entrada en vigor de las reglas establecidas en el artículo 50 y de las medidas de apoyo a la innovación. También incluye la aplicación de disposiciones vinculadas con los modelos de propósito general, las prácticas prohibidas y los requisitos de alfabetización en inteligencia artificial.
Entre las nuevas exigencias figura la obligación de identificar los contenidos generados o manipulados mediante IA, incluidos los conocidos como deepfakes. Las herramientas capaces de producir imágenes, videos, audios o textos deberán incorporar marcas que permitan reconocer ese origen. Cuando esos contenidos sean utilizados con fines profesionales, también deberá informarse de manera clara que fueron alterados mediante esta tecnología.
Además, los chatbots y otros sistemas deberán advertir a los usuarios que están interactuando con una inteligencia artificial. Con la entrada en vigor de estas disposiciones, la Comisión Europea asumirá por primera vez competencias para supervisar y controlar el cumplimiento de la Ley de IA en este ámbito.



