En el contexto del VII Seminario de Innovación Educativa, organizado por la plataforma Ticmas, se llevó a cabo un enriquecedor diálogo entre dos destacadas expertas en el área de educación y tecnología. Denise Abulafia, profesora en la Universidad de Pensilvania y Chief Learning Officer de Ticmas, conversó con Mariana Maggio, directora de la Maestría en Tecnología Educativa de la Universidad de Buenos Aires. La charla, que se realizó en el auditorio de la 50° Feria Internacional del Libro, se centró en la influencia de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo y planteó interrogantes sobre cómo esta tecnología puede redefinir la experiencia de aprendizaje en las aulas contemporáneas.
Ambas especialistas coincidieron en la relevancia de la IA y su potencial para transformar la educación. Abulafia inició la conversación subrayando que más allá de las herramientas tecnológicas en sí, es crucial reflexionar sobre la esencia de la inteligencia artificial y su impacto en el aprendizaje. Preguntó a Maggio si creía que la IA es una moda pasajera o si, por el contrario, su presencia en la educación ha llegado para quedarse. Maggio, quien ha seguido de cerca las tendencias culturales y su interacción con las prácticas educativas, destacó que la llegada de Internet ya había marcado un cambio fundamental en la forma de construir conocimiento, algo que ahora se repite con la IA.
Maggio recordó cómo, a inicios del siglo XXI, muchos docentes afirmaban que no podían enseñar sin acceso a Internet, dado que ya no se podía construir conocimiento disciplinar de la misma manera. Esta reflexión llevó a la conclusión de que, a medida que la tecnología avanza, también lo hacen las metodologías y enfoques de enseñanza. En su opinión, la IA generativa está provocando una transformación similar, sugiriendo que no se trata de una tendencia efímera, sino de un cambio estructural en la manera en que se produce y se comparte el conocimiento.
Por su parte, Abulafia añadió que, a diferencia de otras tecnologías que han tenido un impacto variable en la educación, la IA está cambiando de manera sustancial cómo aprendemos y enseñamos. Destacó que el acceso al conocimiento y la forma en que se construye requieren nuevas habilidades tanto para los educadores como para los estudiantes. La conversación giró en torno a la necesidad de adaptar las competencias educativas a este nuevo escenario, donde la conexión con el conocimiento demanda enfoques distintos y un mayor cuidado en la manera de interactuar con la información.
Ambas expertas también abordaron el tema de las habilidades necesarias en el contexto actual, señalando que el desarrollo de competencias digitales y la capacidad de discernimiento se han vuelto fundamentales. En un mundo donde la IA genera contenido y respuestas, es vital que tanto adultos como estudiantes aprendan a evaluar críticamente la información y a utilizarla de manera ética y responsable. Esto implica un replanteo de los métodos tradicionales de enseñanza, donde el papel del docente se transforma en el de un guía que acompaña a los alumnos en su proceso de aprendizaje.
El diálogo entre Maggio y Abulafia no solo iluminó los desafíos que la IA presenta en el ámbito educativo, sino que también abrió la puerta a nuevas posibilidades de aprendizaje. La conversación concluyó con una invitación a la comunidad educativa a reflexionar sobre cómo estas tecnologías pueden ser integradas de manera efectiva en las aulas, siempre con un enfoque en el bienestar y el desarrollo integral de los estudiantes. En resumen, la inteligencia artificial se presenta como una herramienta poderosa que, si se utiliza adecuadamente, puede enriquecer la educación y preparar a las nuevas generaciones para los desafíos del futuro.



