La creciente fascinación por la inteligencia artificial (IA) ha llevado a muchos a cuestionar si este fenómeno va más allá de simples promesas publicitarias. Los avances en este campo han propiciado un notable auge en los mercados bursátiles, aunque la volatilidad de estas inversiones puede generar incertidumbre en cualquier momento. Las últimas versiones de herramientas como ChatGPT y Claude parecen ofrecer soluciones casi mágicas, lo que ha suscitado un debate sobre su real impacto en el futuro de la humanidad y el ámbito empresarial.

Sin embargo, la IA ya está presente en nuestra vida cotidiana y está transformando diversos sectores de la sociedad. En este contexto, el libro "AI for Good" de Josh Tyrangiel se presenta como un análisis esclarecedor sobre el impacto actual de esta revolución tecnológica. A través de una serie de casos en los que investigadores, educadores y emprendedores, muchos de ellos ajenos a la esfera de Silicon Valley, se han aventurado a utilizar esta tecnología, el autor nos muestra cómo están intentando generar un cambio positivo en sus comunidades.

"AI for Good" nació como una columna regular en un prestigioso medio estadounidense durante 2023 y 2024, y se vuelve especialmente relevante en un momento en el que se exige a los trabajadores la adopción de herramientas como ChatGPT y Claude. Este libro puede convertirse en una lectura obligada para directores de innovación y consultores de gestión, dado que ofrece un enfoque accesible y práctico sobre el uso de la inteligencia artificial en entornos reales. Sin duda, será del agrado de muchos jefes que buscan implementar estas herramientas en sus organizaciones.

Tyrangiel elude los debates técnicos que suelen surgir en la industria respecto a la definición misma de la inteligencia artificial. Mientras que ChatGPT se considera IA, también lo son otras tecnologías menos visibles, como aquellas que transcriben mensajes de voz o facilitan operaciones bancarias a través de aplicaciones móviles. Además, el autor se aparta del intelectualismo excesivo que a menudo acompaña las discusiones sobre los riesgos asociados con la tecnología, lo que permite una lectura más fluida y comprensible.

Un aspecto notable del libro es que no se centra en figuras controvertidas del sector tecnológico, sino que pone de relieve historias más humanas y accesibles. Por ejemplo, se presenta a Peggy Buffington, una superintendente escolar de Indiana, cuya perspectiva sobre los desafíos de la IA resulta más clara y pragmática que la de líderes como Sam Altman o Jeff Bezos. Buffington comparte anécdotas sobre la introducción de un chatbot de tutoría llamado Khanmigo en su distrito escolar, donde los estudiantes, en su interacción con la herramienta, no siempre mostraron el respeto esperado.

En los primeros capítulos de "AI for Good", Tyrangiel examina el desarrollo de Khanmigo, creado por OpenAI y la organización sin fines de lucro Khan Academy. La recepción de esta herramienta ha sido mixta, lo que refleja la complejidad del panorama actual de la inteligencia artificial en el ámbito educativo. A lo largo del libro, el autor cita a diversos adultos que, de alguna manera, han quedado impresionados por el potencial de la IA, lo que pone de manifiesto el interés y la curiosidad que genera esta tecnología en la sociedad.

La inteligencia artificial, por lo tanto, no es solo un concepto abstracto o una moda pasajera. Su evolución está íntimamente ligada a la transformación de diversas industrias, y su adopción plantea tanto oportunidades como desafíos. La reflexión que propone Tyrangiel invita a los lectores a cuestionar cómo esta revolución tecnológica puede ser utilizada para el bien, abriendo un espacio de diálogo sobre su integración en nuestras vidas y su impacto en el futuro de la humanidad.