Las autoridades instauradas por los talibán en Afganistán denunciaron este jueves la muerte de cuatro civiles como consecuencia de una nueva oleada de bombardeos ejecutada por Pakistán. Según su versión, los ataques alcanzaron puntos ubicados en las provincias de Kandahar, Paktia y Jost, que Islamabad considera utilizados para el lanzamiento y el almacenamiento de drones.

El portavoz del Gobierno afgano, Zabihulá Muyahid, afirmó que la ofensiva fue lanzada en respuesta a ocho aparatos no tripulados enviados el día anterior desde territorio afgano. En un comunicado difundido en redes sociales, sostuvo que “como resultado de esta agresión criminal, cuatro civiles afganos han caído mártires”.

Muyahid condenó los bombardeos en nombre del llamado Emirato Islámico de Afganistán y los calificó como “ataques indiscriminados y cobardes”. También afirmó que se trata de “una violación flagrante de todos los principios y un claro acto de agresión” por parte de Pakistán.

El portavoz talibán advirtió que los hechos “recibirán una respuesta adecuada” y rechazó las acusaciones de Islamabad sobre el ataque con drones. Según su planteo, esas denuncias constituyen una justificación para la ofensiva. “De nuevo han lanzado un ataque aéreo contra territorio afgano, al parecer en un intento por justificar su incapacidad para afrontar sus problemas internos”, señaló.