El grupo de opinión socialista Reactiva cuestionó a la dirección federal del PSOE por no haber ofrecido, según su evaluación, explicaciones suficientes sobre la crisis migratoria de Ceuta. Además, denunció que en distintas federaciones del partido se estaría intentando silenciar las críticas internas vinculadas con la gestión del episodio y con la comunicación oficial posterior.
En una carta dirigida a la militancia, Reactiva aseguró que las direcciones autonómicas y locales ejercieron “presión”, de manera directa o velada, sobre compañeros que expresaron en redes sociales sus dudas, preocupación o cuestionamientos por la “avalancha migratoria” registrada el jueves 30 de julio en la ciudad autónoma.
“La respuesta, en no pocos casos, no ha sido el debate ni la escucha: ha sido la presión, directa o velada, desde ejecutivas regionales y locales para que borren publicaciones, rectifiquen su opinión o simplemente callen”, sostuvo el grupo. También afirmó que algunos afiliados recibieron llamadas, avisos informales o advertencias orgánicas por opinar respetuosamente sobre un asunto que, según señaló, preocupa a la ciudadanía.
Reactiva definió la situación como un “silencio impuesto” y sostuvo que un partido democrático no puede pedir a sus militantes que callen en las redes sociales aquello que la conducción “no se atreve a explicar en los órganos internos”. En ese sentido, defendió la existencia de un debate interno y afirmó: “La discrepancia interna, expresada con respeto, no es deslealtad: es la prueba de que el partido sigue vivo”.



