El Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) denunció que el Ejército etíope inició este sábado una operación militar en el oeste de la región, en un nuevo agravamiento de la crisis que atraviesa el norte de Etiopía. Según la organización, los combates comenzaron durante la madrugada en la zona de Shererina y representan el inicio de una “guerra abierta” en Tigray Occidental.

En un comunicado difundido a través de Facebook, el TPLF acusó al gobierno federal de intensificar el bloqueo y el asedio contra la población de Tigray mediante ataques con drones y el despliegue de tropas de infantería. “Este régimen dictatorial y genocida”, señaló la organización en el texto, está profundizando esas acciones contra el pueblo de la región.

El Frente llamó a los residentes de Tigray, a las fuerzas de seguridad, a las organizaciones de la sociedad civil y a las instituciones religiosas a prepararse para un conflicto renovado, que describió como una lucha por la “supervivencia nacional”. El gobierno federal etíope no había respondido de inmediato a las acusaciones.

La denuncia se produjo poco más de un mes después de que el TPLF declarara colapsado el acuerdo de paz firmado en 2022 en Pretoria, Sudáfrica. Ese pacto había puesto fin a una de las guerras más sangrientas de la historia reciente del continente africano. El pasado 11 de julio, la organización anunció la disolución del acuerdo y advirtió sobre la posible reanudación de las hostilidades.