Irak y Turquía acordaron este sábado extender durante un año el funcionamiento del oleoducto que conecta la provincia iraquí de Kirkuk con el puerto turco de Ceyhan. La prórroga permitirá que Bagdad mantenga sus exportaciones de petróleo hacia los mercados internacionales a través de Turquía mientras ambos países negocian un acuerdo de largo plazo.
El entendimiento contempla además un aumento sustancial del caudal transportado. El objetivo es elevar los envíos desde los actuales 180.000 barriles diarios hasta los 750.000, según informó el ministro de Energía y Recursos Naturales de Turquía, Alparslan Bayraktar. La declaración fue realizada tras la firma del documento en Ankara.
“En un momento en que los acontecimientos regionales han hecho que la seguridad del suministro energético sea más crucial que nunca, el Oleoducto Irak-Turquía continúa siendo una ruta alternativa estratégica no solo para ambos países, sino también para los mercados energéticos mundiales”, afirmó Bayraktar en sus redes sociales.
El acuerdo provisional se alcanzó después de meses de negociaciones sobre el futuro de la infraestructura, cuyo convenio original, vigente durante décadas, expiró el 27 de julio. Los flujos de crudo habían permanecido suspendidos durante aproximadamente dos años y medio luego de que un tribunal de arbitraje internacional ordenara a Turquía pagar 1.500 millones de dólares a Irak por exportaciones no autorizadas de petróleo procedente del norte iraquí entre 2014 y 2018.



