En un contexto donde la inteligencia artificial despierta preocupaciones sobre la posible pérdida de empleo, otro aspecto menos visible de su uso se está haciendo cada vez más evidente: el 'bossware'. Esta tecnología es empleada por algunos empleadores para monitorear a sus empleados en el ámbito laboral, una práctica que ha cobrado protagonismo en los últimos años.
El término 'bossware' se popularizó gracias a un informe de 2020 de una organización dedicada a la defensa de la privacidad digital. La vigilancia en el trabajo no es algo nuevo, pero la irrupción de la inteligencia artificial ha permitido un control más exhaustivo y preciso. Según Karen Levy, profesora en la Universidad de Cornell, los directivos han encontrado en la IA herramientas que les permiten observar a los trabajadores de manera más detallada y anticipativa.
La pandemia aceleró el uso de estas tecnologías, ya que con el trabajo remoto, muchos empresarios empezaron a buscar nuevas formas de supervisar a sus equipos. Desde seguimientos de pulsaciones de teclado hasta capturas de pantalla, el control se volvió más intrusivo. En 2022, se reveló que la mayoría de las grandes empresas en Estados Unidos estaban midiendo la productividad de sus empleados. Sin embargo, es importante cuestionar la efectividad de estas métricas en la verdadera productividad de los trabajadores y la necesidad de permitir momentos de desconexión y descanso, elementos fundamentales para el bienestar laboral.



