Los Estados miembro de la Unión Europea y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo político para poner en marcha el programa Agile, un fondo de 115 millones de euros propuesto por la Comisión Europea para acelerar la innovación militar en el bloque. La iniciativa, que se prevé que entre en funcionamiento a principios de 2027, busca facilitar la llegada de nuevas tecnologías al sector de la defensa.
El acuerdo, cerrado durante la noche del miércoles, conserva el objetivo de resolver las solicitudes de ayuda en un plazo de cuatro meses. Además, incorpora medidas específicas para pequeñas y medianas empresas y startups tecnológicas, que podrán acceder de manera más rápida a instalaciones de ensayo y campos de prueba militares. El programa también contempla la creación de canales de intermediación directa con las principales compañías de la industria de defensa.
El nuevo instrumento apunta a reducir la concentración del mercado europeo, una situación que, según la Comisión Europea, limita la innovación. Los proyectos considerados disruptivos suelen quedar fuera de las licitaciones públicas tradicionales debido a las barreras de entrada y a la burocracia. El comisario de Defensa, Andrius Kubilius, había señalado anteriormente que hasta el 80% de los contratos de defensa de la Unión Europea quedan en manos de las diez mayores empresas del sector. En Estados Unidos, en cambio, esas compañías concentran el 40% de los contratos. Para modificar ese escenario, el proyecto piloto incluye un mecanismo de intermediación acordado por los colegisladores, destinado a facilitar el vínculo entre las empresas emergentes y la industria de defensa.



