La Audiencia Nacional juzgará desde este lunes a un hombre acusado de brindar apoyo logístico, técnico y propagandístico al Estado Islámico (DAESH) mediante redes sociales y distintas plataformas virtuales. La Fiscalía solicita para él ocho años de prisión y una multa de 6.300 euros por un presunto delito de colaboración con una organización terrorista o, de manera subsidiaria, por adoctrinamiento para incorporarse a ella.

Según la acusación, el imputado formaba parte de “Bank Alansar”, una entidad mediática y virtual afín a DAESH que impulsa cuentas de reemplazo en redes sociales. El objetivo de esas cuentas sería mantener la presencia y la visibilidad de la organización terrorista en esas plataformas, incluso cuando los perfiles de sus seguidores fueran dados de baja.

El Ministerio Público sostiene que el acusado facilitaba cuentas de usuario y números telefónicos para utilizar aplicaciones de mensajería, especialmente Telegram, a quienes apoyaban a DAESH y se lo solicitaban. De ese modo, los usuarios podían evitar el empleo de sus datos personales reales. Además, la Fiscalía afirma que proporcionó “de forma reiterada números de teléfono internacionales” para crear cuentas en Telegram y otras redes sociales, y que asesoró sobre el uso de servicios de VPN y otros mecanismos de anonimato digital destinados a eludir la acción policial.