En laboratorios y centros de datos especializados, se entrena a robots humanoides para que adquieran habilidades domésticas y prácticas bajo la guía de instructores humanos que utilizan tecnología de realidad virtual. Estos espacios se asemejan a aulas, donde los robots asumen el papel de alumnos y los ingenieros se convierten en sus educadores.
Un ejemplo de esto se encuentra en Wuhan, China, donde un grupo de robots humanoides está aprendiendo a preparar café, limpiar y realizar diversas tareas hogareñas bajo la supervisión de expertos. El proceso comienza cuando los entrenadores se colocan gafas de realidad virtual y controlan los movimientos de los robots a través de dispositivos manuales.
Qu Qiongbin, una de las entrenadoras de inteligencia artificial, comentó sobre el proceso de enseñanza: "Llevamos gafas de RV y usamos mandos que representan los brazos del robot. Así, el robot aprende nuestras posturas a medida que lo movemos". Los datos generados durante estas sesiones se almacenan en la nube y, una vez validados, se utilizan para entrenar a los robots en nuevas destrezas. Qu expresó su satisfacción al ver el progreso de los robots, comparando la experiencia con la de educar a un hijo.
Los laboratorios, situados en la Zona de Desarrollo de Alta Tecnología del Lago del Este, crean escenarios que simulan hogares, talleres y entornos industriales para que los robots practiquen. Los formadores repiten miles de veces las mismas acciones para optimizar el aprendizaje. Yang Xinyi, responsable de un proyecto en Data Fusion Technology, enfatizó que estos escenarios replican situaciones reales, lo que permite a los robots enfrentarse a desafíos similares a los que encontrarán en la vida cotidiana.
Desde principios de 2025, el gobierno chino ha promovido la creación de grandes centros públicos dedicados a la generación de datos para la robótica, adoptando un enfoque diferente al de Estados Unidos, donde predominan las iniciativas privadas. Un destacado ejemplo es el Humanoid Robot Data Training Center, cerca de Pekín, que abarca más de 10.000 metros cuadrados y reproduce diversos escenarios de entrenamiento, como líneas de montaje y hogares, con el objetivo de preparar a los robots para su futuro en entornos controlados.



