Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford ha desarrollado un microscopio revolucionario que permite la observación de células vivas con un nivel de detalle sin precedentes. Este nuevo instrumento, conocido como Microscopía Interferométrica de Barrido de Imágenes (iISM), facilita la visualización de interacciones celulares en tiempo real sin la necesidad de etiquetas fluorescentes.

Con una capacidad de resolución de 120 nanómetros, este avance tecnológico promete cambiar el panorama del estudio de los mecanismos celulares en condiciones naturales. Entre sus aplicaciones, se destacan la investigación en enfermedades, el desarrollo de nuevos fármacos y la comprensión de las interacciones entre diferentes organismos. Los investigadores han comenzado a utilizar el iISM en diversas colaboraciones dentro de Stanford, donde han analizado, entre otras cosas, la interacción entre células vegetales, hongos y bacterias.

Una de las características más relevantes del iISM es su funcionamiento con niveles de luz significativamente más bajos que los requeridos por otros microscopios de alto contraste. Esto no solo reduce el riesgo de daño a las células vivas, sino que también minimiza la alteración de las estructuras observadas. La investigadora Michelle Kueppers, una de las principales autoras del estudio, destacó la importancia de combinar distintas técnicas para obtener resultados más completos y precisos, abriendo así nuevas vías en la investigación biomédica.