La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo este lunes que el acceso a los teléfonos celulares se extendió a todos los sectores y regiones del país. Durante la mañanera dedicada al debate sobre el uso de dispositivos digitales en la infancia y la adolescencia, afirmó que incluso en comunidades alejadas, como las de la Sierra Tarahumara, la mayoría de las niñas y los niños tiene acceso a un teléfono inteligente.
Sheinbaum cuestionó las explicaciones que atribuyen el uso excesivo de las redes sociales exclusivamente a problemas individuales o familiares. “No es que es un niño deprimido que se le puede ocurrir un caso así o que tiene problemas en la familia y que se aísla a ver su teléfono”, señaló la mandataria.
En esa línea, remarcó que la adicción a las plataformas digitales no debería entenderse necesariamente como una decisión del niño o la niña. “No es un niño deprimido, es un diseño”, afirmó, al referirse a la manera en que están construidas las redes sociales. Según expuso, las plataformas buscan captar y prolongar la atención de los usuarios más jóvenes.
Como ejemplo de la expansión del uso de celulares, la presidenta mencionó sus visitas a la Sierra Tarahumara. Allí, relató, constató que un porcentaje muy alto de niñas y niños cuenta con un teléfono propio o utiliza el de sus madres y padres.
El caso fue presentado como una muestra de que el fenómeno alcanza también a las zonas más apartadas de México y que el acceso a la tecnología ya no está determinado únicamente por la ubicación geográfica o la condición social. La intervención formó parte de la discusión nacional sobre los efectos del uso de dispositivos y redes sociales durante la infancia y la adolescencia.



