Un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos se prepara para analizar la reciente legislación de Florida que busca limitar el acceso de los adolescentes a ciertas redes sociales. Esta medida, que ha suscitado una fuerte oposición entre las grandes tecnológicas y ha planteado interrogantes sobre su constitucionalidad, podría convertirse en un precedente legal significativo.
La audiencia, que se llevará a cabo este martes en Jacksonville, es crucial para el futuro de la ley HB 3, impulsada por el gobernador Ron DeSantis en 2024. La normativa estipula que los menores de 16 años enfrentan restricciones severas al momento de interactuar con plataformas digitales. En particular, se requiere el consentimiento explícito de padres o tutores para que los adolescentes de 14 y 15 años puedan abrir cuentas, mientras que los menores de 14 no tienen permitido registrarse en redes sociales.
El propósito de esta legislación, según la administración estatal, es proteger a los jóvenes de contenidos nocivos y fortalecer la supervisión familiar sobre sus actividades en línea. Sin embargo, la implementación de la HB 3 ha sido desafiada por importantes empresas tecnológicas como Google y Meta, que argumentan que la ley podría infringir derechos constitucionales al limitar el acceso a sitios legales. Además, la coalición NetChoice ha manifestado preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de los datos personales que se verían comprometidos en el proceso de verificación de edad.



