Floppy Tesouro, reconocida modelo y figura mediática, ha denunciado públicamente ser víctima de una estafa en línea que involucra el uso indebido de su imagen. A través de una intervención en un programa de televisión, Tesouro destacó que una empresa ha utilizado inteligencia artificial para manipular una fotografía suya con el objetivo de promocionar un nebulizador sin su autorización. Esta situación ha sido presentada como un llamado de atención no solo para ella, sino para todas las personas que comparten contenido en redes sociales.
El mecanismo de la estafa es alarmante en su simplicidad. La empresa en cuestión tomó una selfie auténtica de Floppy, que ella había publicado previamente en sus redes sociales, y mediante técnicas de edición digital, le añadió un nebulizador en la mano, difundiendo la imagen alterada como si fuera un respaldo legítimo del producto. Este tipo de práctica no solo es engañosa, sino que también plantea serias preocupaciones éticas y legales sobre el uso de la imagen de una persona sin su consentimiento.
Gonzalo Sánchez, uno de los conductores del programa, resumió la situación de forma contundente, enfatizando que la compañía no solo utilizó la imagen de Floppy sin permiso, sino que también omitió pagar por los derechos correspondientes. En un audio compartido durante la transmisión, la propia modelo explicó: “Una marca tomó una foto mía de las redes sociales y con inteligencia artificial puso en mi mano un nebulizador”. Esta declaración pone de manifiesto la vulnerabilidad de las personalidades públicas en la era digital.
Uno de los aspectos que más indignó a Floppy Tesouro fue la naturaleza del producto en cuestión. Un nebulizador no es cualquier artículo de consumo; es un dispositivo médico que requiere un manejo responsable y ético. Floppy, consciente de la importancia de la salud y la seguridad en la promoción de productos, señaló: “Me fijo con qué marcas trabajo, más cuando tiene que ver con un tema de salud. Sé qué recomendar, me fijo que está avalado por ANMAT”. Esta afirmación resalta su compromiso con la autenticidad y la responsabilidad en su labor como influencer.
La coincidencia temporal del lanzamiento de esta campaña engañosa también ha exacerbado la situación. Floppy había estado lidiando con problemas de salud recientemente, lo que hace que la utilización de su imagen en este contexto resulte aún más insensible. “Hace muy poco estuve justamente muy complicada. Gracias a Dios ya estoy recuperada, pero la pasé muy mal”, compartió, enfatizando el impacto emocional que esta situación ha tenido en su vida personal y profesional.
Floppy Tesouro también reveló que su pareja y abogado, Salvador, tomó la iniciativa de contactar a la empresa responsable, quienes ofrecieron disculpas, alegando que no comprendían la magnitud del problema. Sin embargo, para Floppy, el reconocimiento del error en privado no es suficiente. El daño ya ha sido causado: su imagen ha circulado en asociación con un producto que no conoce, y en una situación delicada de salud, sin que ella pudiera ejercer control o desmentir la situación a tiempo.
Al hablar públicamente sobre este asunto, Floppy busca visibilizar una problemática que podría afectar a cualquier persona en el mundo digital. “Hoy me pasó a mí, mañana le puede pasar a cualquier otro colega”, advirtió, subrayando la necesidad de una mayor regulación en el uso de la imagen de las personas en redes sociales y la importancia de que todos sean conscientes de los riesgos que conlleva compartir contenido en línea. Su reclamo se dirige hacia la creación de un entorno más seguro y responsable en el ámbito digital, donde el respeto por la imagen y la salud de las personas sea una prioridad.



