Según un informe de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), los usuarios estadounidenses sufrieron pérdidas por un total de 2.100 millones de dólares debido a estafas en redes sociales durante el año 2025. Este fenómeno ha puesto en alerta a las autoridades, ya que demuestra un aumento significativo en la vulnerabilidad de los consumidores frente a fraudes digitales. La plataforma de Facebook se ha erigido como el principal escenario de estas estafas, superando a WhatsApp e Instagram, que ocupan el segundo y tercer lugar, respectivamente, en cuanto a pérdidas económicas reportadas por los usuarios.

El informe revela que las estafas perpetradas a través de Facebook no solo han generado mayores pérdidas en comparación con otras plataformas de redes sociales, sino que también han superado a los fraudes realizados a través de mensajes SMS y correos electrónicos. Este dato es alarmante, ya que indica un cambio en la naturaleza de las estafas, que están cada vez más centradas en las redes sociales. Todos los grupos etarios, salvo aquellos mayores de 80 años, reportaron pérdidas más altas en estafas iniciadas en plataformas sociales que a través de cualquier otro medio de contacto.

Para los adultos mayores, las redes sociales se posicionan como el segundo canal más frecuente de estafas, solo detrás de las llamadas telefónicas. Este incremento en las estafas refleja no solo la evolución de las tácticas utilizadas por los estafadores, sino también una mayor dependencia de los usuarios en estas plataformas para comunicarse y realizar transacciones. La FTC ha señalado que las estafas en redes sociales han aumentado de manera alarmante, multiplicándose por ocho desde el año 2020, lo que demuestra la creciente amenaza que representan para los consumidores.

Entre los tipos de estafas más comunes en 2025, las estafas de compras, románticas y de inversión se destacaron. En particular, las estafas de compras fueron las más reportadas, con más del 40% de las víctimas indicando que habían perdido dinero tras realizar una compra impulsada por anuncios en redes sociales. Muchos de estos anuncios llevaban a sitios web falsos o a imitaciones de marcas reconocidas que ofrecían descuentos atractivos, lo que engañó a numerosos consumidores.

Las estafas románticas también han cobrado fuerza, con casi el 60% de las personas que reportaron pérdidas indicando que el primer contacto se realizó a través de una red social. Los estafadores suelen adaptar sus mensajes a los perfiles de sus víctimas, creando historias ficticias que los llevan a solicitar dinero o a ofrecer inversiones en plataformas fraudulentas. Este tipo de engaño resalta la necesidad de mayor educación sobre la seguridad en línea, especialmente entre las personas más vulnerables.

Además, las estafas de inversión han mostrado un crecimiento dramático, con pérdidas que alcanzaron los 1.100 millones de dólares en 2025, representando más de la mitad del total perdido en este tipo de fraudes. Estas estafas frecuentemente comienzan con anuncios que prometen cursos de inversión o testimonios de “inversores exitosos” en grupos de WhatsApp, lo que demuestra la sofisticación de los métodos utilizados por los delincuentes. La FTC continúa instando a los consumidores a ser cautelosos y a verificar la autenticidad de las ofertas antes de realizar transacciones en línea.

En respuesta a este panorama preocupante, la FTC ha emitido recomendaciones para mitigar el riesgo de caer en estas estafas. Es fundamental que los usuarios utilicen contraseñas seguras y diferentes para cada servicio, ya que un ciberdelincuente puede comprometer la información personal y los fondos de una persona en minutos si logra acceder a su contraseña. La gerente de producto de Kaspersky, Carolina Mojica, enfatiza la importancia de proteger las cuentas y mantener una vigilancia constante sobre las actividades en redes sociales, ya que el phishing se ha convertido en el método más común para los estafadores en la actualidad.