En un contexto donde la tecnología avanza a pasos agigantados, España ha emergido como uno de los países europeos más entusiastas en la adopción de la Inteligencia Artificial (IA). Según un reciente estudio, un 60% de la población española utiliza esta tecnología de manera cotidiana. A pesar de este alto porcentaje, es importante destacar que muchos usuarios mantienen una postura cautelosa, especialmente al momento de evaluar los resultados que la IA proporciona, con un 62% de ellos admitiendo que revisan los trabajos generados por estas herramientas.

El 'Monitor de IA 2026 para España', un informe anual elaborado por Ipsos, revela datos interesantes sobre la penetración de la IA en la vida diaria de los españoles. Aunque no proporciona cifras específicas sobre la utilización de la IA agéntica, sí se enfoca en el uso de chatbots de IA generativa, herramientas que han cobrado relevancia desde su despliegue en 2024, especialmente con la llegada de ChatGPT, uno de los más populares.

En este sentido, España se encuentra en una fase de integración de la IA, a diferencia de otros países europeos donde el entusiasmo parece estar disminuyendo. Actualmente, el 47% de los españoles se muestra entusiasta respecto al uso de la IA, una cifra que supera en ocho puntos el promedio continental. Sin embargo, el informe también revela que la inquietud está presente en la mayoría de la población, con un 52% de los encuestados expresando reservas, alineándose con la tendencia europea que refleja un 50% de preocupación.

A pesar de que un 74% de los españoles afirma tener un buen conocimiento sobre la IA, la capacidad para identificar su uso en productos y servicios cotidianos es notablemente baja, alcanzando apenas un 48% de las personas. Este desafío es más acentuado entre las mujeres, donde solo el 44% logra reconocer la tecnología en su entorno, y entre las personas mayores de 50 años, con solo un 40% de identificación. Esto pone de manifiesto una brecha en la educación y el entendimiento de la IA, lo cual podría afectar su implementación y aceptación futura.

El informe de Ipsos define a los usuarios españoles de IA mediante la frase "no confío, pero la uso", reflejando un panorama complejo donde, a pesar de las reservas, la utilización está en aumento. Un 54% de los encuestados considera que las herramientas que incorporan IA ofrecen más beneficios que desventajas, lo que sugiere que la funcionalidad y utilidad de la tecnología están ganando terreno frente a los temores que genera.

La desconfianza en la IA se centra especialmente en su aplicación en áreas sensibles, como la creación de contenido político y el proceso de selección laboral, donde existe un temor latente relacionado con los despidos masivos en ciertos sectores. Además, el informe destaca una demanda clara de mayor transparencia por parte de las empresas que desarrollan y utilizan estas tecnologías, con un 72% de los españoles exigiendo claridad en el uso de la IA.

Por último, la percepción acerca de la capacidad transformadora de la IA en la vida cotidiana ha experimentado una ligera disminución, pasando del 61% en 2023 al 58% en la actualidad. A pesar de esta leve caída, sigue siendo un indicador significativo del impacto que la IA generativa ejerce sobre la vida diaria de los españoles, planteando interrogantes sobre su futuro desarrollo y regulación en el país.