El gobierno de la provincia de Buenos Aires, liderado por Axel Kicillof, ha reiterado su respaldo a la expresidenta Cristina Kirchner en un contexto de creciente tensión dentro del Frente de Todos. Carlos Bianco, ministro de Gobierno provincial, se pronunció sobre los recientes cuestionamientos que realizó Máximo Kirchner durante un acto conmemorativo en Parque Lezama. Sin embargo, Bianco evitó confirmar si Kicillof planea visitar a Kirchner en su domicilio, donde se encuentra cumpliendo condena por corrupción.
El acto del pasado sábado, que atrajo a alrededor de 15.000 personas, estuvo marcado por la presencia de Máximo Kirchner como único orador, quien dejó en claro su deseo de que Cristina vuelva a ser candidata, rechazando la idea de aceptar “candidatos por default”. A lo largo de su discurso, Máximo criticó a aquellos que promueven la unidad dentro del partido, pero que no se acercan a la expresidenta en su domicilio, lo que ha generado un clima de incertidumbre y fricciones en el seno del oficialismo. Las palabras de Máximo parecen estar dirigidas a Kicillof, quien no ha visitado a Cristina desde su encarcelamiento hace más de ocho meses.
El último encuentro entre Kicillof y Kirchner ocurrió el 1° de octubre de 2025, en un contexto electoral, y desde entonces, el silencio entre ambos ha sido notorio. Esta situación ha alimentado especulaciones sobre la relación entre el gobernador y la figura más influyente del kirchnerismo, lo que ha llevado a algunos a cuestionar la cohesión del Frente de Todos en un año electoral clave. Bianco, en su intento por calmar las aguas, se centró en la importancia de la movilización del fin de semana y en la defensa de la expresidenta, a pesar de las tensiones internas.
Durante una conferencia de prensa, Bianco destacó que la conmemoración del sábado fue fundamental para recordar lo que considera una “prisión injusta” para Cristina. Agregó que la fecha coincidía con el Día de la Bandera, lo que reforzó la demanda de justicia y unidad dentro del partido. El ministro subrayó que tanto el Movimiento Derecho al Futuro como el Partido Justicialista de Buenos Aires se unieron en esta actividad, mostrando un frente común en defensa de Kirchner y su situación judicial.
Frente a las acusaciones en contra de Cristina, Bianco fue contundente al afirmar que no se respetó el debido proceso en su condena. Según el ministro, los fondos relacionados con las obras en cuestión fueron aprobados por unanimidad en el Congreso, y no existe evidencia que la vincule directamente con actos de corrupción. Bianco insistió en que la condena es injusta, argumentando que los funcionarios intermedios que gestionaban las obras no han sido procesados, lo que refuerza la posición de inocencia de la expresidenta.
En un momento de la conferencia, Bianco fue consultado sobre las implicaciones de las palabras de Máximo Kirchner en el contexto electoral, especialmente en referencia a su crítica sobre los “candidatos por default”. A esto, respondió que la discusión sobre candidaturas dentro del Partido Justicialista aún no está cerrada, dejando abierta la puerta a futuras definiciones. Esta ambigüedad también refleja la lucha interna que enfrenta el oficialismo, que deberá consolidar su estrategia de cara a las elecciones venideras mientras trata de mantener la unidad en un entorno cada vez más polarizado.



