Más de mil empleados de OpenAI, Anthropic y Google firmaron una carta abierta en la que solicitan al Gobierno de Estados Unidos que respalde medidas y herramientas para regular deliberadamente el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial. Según el documento, buscan evitar que el avance de esta tecnología se acelere hasta un punto en el que sus sistemas ya no puedan ser comprendidos ni controlados.
La carta fue suscripta por 1.178 trabajadores al momento de la elaboración del pedido. Los firmantes sostienen que las capacidades de la inteligencia artificial podrían acercarse a la automatización de la investigación y advierten que ese desarrollo podría generar un impacto capaz de hacer perder el control sobre la tecnología.
Aunque el manifiesto reconoce los posibles beneficios de la IA para la sociedad, plantea que la tecnología “podría contribuir a crear un futuro mucho mejor”, pero aclara que ese resultado “no está garantizado”. Por eso, los empleados reclaman la participación del Gobierno estadounidense en una desaceleración deliberada de los trabajos vinculados con la inteligencia artificial y defienden la necesidad de regular el progreso en ese campo.



