La reciente tragedia en el vertedero de Rizal ha dejado al menos 50 personas desaparecidas, generando una fuerte controversia sobre la gestión del lugar. Organizaciones civiles han denunciado intentos de silenciar a quienes buscan información sobre esta situación. El colapso ocurrió en la ciudad de Rodríguez, provincia de Rizal, alrededor de las 14:00 horas del viernes pasado, según informes de familiares que no han podido localizar a sus seres queridos.
Este accidente se produce pocos meses después de otro derrumbe en Cebú, que resultó en la muerte de 36 personas. La secretaria general del grupo de derechos humanos Kadamay, Mimi Doringo, aclaró que la cifra de desaparecidos es preliminar y proviene de las denuncias de las familias afectadas. Doringo también relató que dos hermanos sobrevivieron al desastre tras estar atrapados más de una hora bajo los escombros, lo que refleja la gravedad del incidente y la incertidumbre que rodea a los afectados.
Por su parte, el Centro de Mando de la Oficina de Gestión y Reducción de Riesgos de Desastres de Rizal solo ha confirmado la desaparición de tres personas, generando desconfianza en la comunidad sobre la transparencia del manejo de la situación. Kadamay ha denunciado que algunas familias habrían recibido compensaciones económicas a cambio de su silencio, mientras que el vertedero, administrado por la empresa ISWIMS, enfrenta críticas por su opacidad. Además, se ha informado que fuerzas policiales habrían colaborado con la empresa para restringir la cobertura mediática y evitar la difusión de información sobre el caso, intensificando así las preocupaciones sobre la falta de acceso a datos verídicos.



