La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria condenó a cinco años de prisión a un hombre que almacenó y compartió más de mil archivos de pornografía infantil, en los que aparecían menores de edad desnudos y realizando prácticas sexuales. El fallo también establece cinco años de libertad vigilada una vez que cumpla la pena y 15 años de inhabilitación especial para ejercer actividades profesionales que impliquen contacto con menores.

La resolución fue dictada a partir del acuerdo alcanzado entre el fiscal y la abogada del acusado durante la audiencia preliminar. Antes de ese pacto, el Ministerio Público solicitaba seis años de prisión, además de la libertad vigilada y 20 años de inhabilitación. El procesado reconoció los hechos y manifestó su conformidad con la condena.

Durante la audiencia, el hombre utilizó su derecho a la última palabra para expresar su intención de “mejorar como persona” y no volver a cometer delitos de este tipo. Como parte de la resolución, también se dispuso el decomiso de los dispositivos que habían sido intervenidos y el borrado de las imágenes.

De acuerdo con los hechos probados incluidos en el escrito de conformidad, el acusado utilizó la conexión a Internet de su vivienda en Santander, varios ordenadores, discos duros y la aplicación eMule para descargar y compartir con una gran cantidad de personas cientos de archivos de video y fotografías. En ese material aparecían menores de edad desnudos y participando en prácticas sexuales.