La Comisión Europea estableció este jueves un plazo de doce meses para que Google permita a los servicios rivales de inteligencia artificial acceder a funciones clave del sistema operativo Android. Además, el gigante tecnológico deberá compartir con otros motores de búsqueda los datos de Google Search antes de enero, en cumplimiento de las obligaciones previstas por la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés).
La decisión vuelve vinculantes las exigencias que Bruselas había comunicado de manera preliminar en abril. A partir de ahora, Google deberá garantizar que terceros tengan un acceso efectivo y condiciones de interoperabilidad con capacidades centrales de Android, utilizado en teléfonos y tabletas.
Según explicó la Comisión Europea, actualmente Google reserva en gran medida esas capacidades para sus propias soluciones de inteligencia artificial, como Gemini. El objetivo de la medida es que los usuarios puedan activar con facilidad servicios alternativos de otros competidores en sus dispositivos, incluso mediante una “palabra de activación”.
“Estamos atravesando una profunda transformación digital. Necesitamos que este proceso sea justo y garantizar que nuestros ciudadanos tengan opciones”, afirmó la vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Competencia, Teresa Ribera. La funcionaria sostuvo que la decisión permitirá a competidores más pequeños ofrecer alternativas, al tiempo que se protege la privacidad de los usuarios.



