Begoña Gómez solicitó su absolución en el juicio al sostener que nunca actuó con “ánimo de enriquecerse” ni se “apropió” del software de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). En su escrito de defensa, también rechazó haber destinado a usos privados la herramienta, como afirma la acusación popular encabezada por Hazte Oír.

La esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afronta un juicio con jurado popular por presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias. Por esos hechos, Hazte Oír reclama una condena de 13 años de prisión. El juez Juan Carlos Peinado resolvió enviarla a juicio junto con su asistente, Cristina Álvarez, una vez finalizada la investigación.

En relación con el dominio de la cátedra, Gómez afirmó que fue “sufragado con fondos personales” y que funcionó como “un mero instrumento técnico de acceso web”, creado a partir de indicaciones de la UCM. Según su defensa, la universidad no contaba con un mecanismo operativo para registrar el dominio y la plataforma tecnológica todavía no estaba terminada.

Por ese motivo, sostuvo que su intervención como codirectora de la cátedra fue “funcional y provisional”. El objetivo, según explicó, era evitar que terceras personas pudieran apropiarse del dominio o utilizarlo hasta que el proyecto concluyera y pudiera registrarse a nombre de la Universidad Complutense.