Un tribunal de Ecuador ordenó detener al expresidente Abdalá Bucaram (1996-1997), quien permanece hospitalizado luego de una operación cardíaca, tras su sexta ausencia en la audiencia convocada para conocer la sentencia de un proceso por presunta delincuencia organizada. La medida fue adoptada después de que nuevamente no pudiera reanudarse la audiencia del caso denominado Pruebas COVID-19.
En esta causa, la Fiscalía acusa a Bucaram, a su hijo Jacobo Bucaram y a otras dos personas de haber colaborado, entre marzo y agosto de 2020, con una estructura delictiva que habría obtenido beneficios económicos mediante la comercialización de 21.000 pruebas para detectar el coronavirus y otros insumos médicos durante la emergencia sanitaria.
La Fiscalía informó que, por sexta vez, la reinstalación de la audiencia fue declarada fallida. También señaló que el Bloque de Búsqueda deberá mantener una vigilancia permanente en la clínica donde se encuentra el exmandatario. “Al recibir el alta, será aprehendido para comparecer”, indicó el organismo en un mensaje publicado en redes sociales.
Según informó la familia, Bucaram fue sometido a una intervención de emergencia en el corazón después de atravesar “días de enorme tensión y fuertes emociones”. El estado de salud del expresidente fue comunicado el 27 de agosto por su esposa, María Rosa Pulley Vergara, a través de las redes sociales. La orden establece que será detenido una vez que abandone el centro médico para presentarse ante la Justicia.



