La región de América Latina se enfrenta a un alarmante aumento en los fraudes digitales, un fenómeno que ha crecido a la par del comercio electrónico y de las técnicas cada vez más sofisticadas empleadas por los ciberdelincuentes.
Este incremento en los delitos cibernéticos no solo afecta a las empresas, sino que también repercute de manera significativa en los consumidores, generando pérdidas económicas y vulneraciones de datos que obligan a una revisión constante de las estrategias de prevención. Ignacio Stagnaro, Chief Commercial Officer de Koin, una compañía especializada en tecnología financiera y servicios antifraude, destacó la importancia de abordar esta problemática desde un enfoque integral en una entrevista reciente.
Las estadísticas indican que Colombia, Brasil y México son los países más golpeados por el auge de delitos cibernéticos en la región. Según Stagnaro, este fenómeno se debe tanto al crecimiento del comercio online como a la capacidad de innovación en la creación de métodos de fraude. Los robos de tarjetas y la suplantación de identidad son las prácticas más comunes, lo que provoca que muchos usuarios solo se percaten del fraude al notar transacciones desconocidas en sus cuentas. La educación digital se presenta como una herramienta fundamental para prevenir estos delitos, ya que un usuario informado es clave en la lucha contra los fraudes.



