En un violento episodio ocurrido en el barrio de Los Hornos, en La Plata, un hombre presentó una denuncia formal tras ser atacado por su ex cuñada y su hijo, un adolescente de 15 años. El ataque se dio en la madrugada del último martes de junio, cuando la familia del denunciante dormía en su hogar, ubicado entre las calles 156 y 55. La situación escaló rápidamente, culminando con la destrucción de la luneta de su automóvil y daños en la fachada de su vivienda.
El ataque comenzó alrededor de las 9:17, cuando el vecino fue despertado por los ruidos provenientes de la calle. Al asomarse, se encontró con la inesperada y violenta escena: su ex cuñada y su sobrino arrojando piedras contra su casa. Los impactos resultaron en la rotura de al menos una de las ventanas, lo que generó un alarmante desasosiego en el hogar. La situación se tornó aún más peligrosa cuando el joven decidió tomar un bicicletero de hierro y lanzarlo contra el automóvil del denunciante, causando daños irreparables en la luneta trasera del vehículo.
Mientras intentaba confrontar a sus agresores, el hombre no pudo evitar que el ataque continuara y su esposa, en un acto de desesperación, llamó al 911 en busca de ayuda. Sin embargo, la respuesta policial llegó tarde, ya que cuando los efectivos arribaron al lugar, tanto la madre como el hijo ya se habían alejado de la escena del crimen. Este hecho resalta una vez más las falencias en el sistema de respuesta ante situaciones de emergencia, donde la tardanza puede agravar situaciones de violencia.
El denunciante contó con el respaldo de un sistema de cámaras de seguridad en su hogar, las cuales grabaron el ataque en su totalidad. Estas imágenes se han presentado como prueba ante la Justicia, corroborando la versión del hombre respecto a los acontecimientos de esa mañana. El video, que se ha vuelto viral, muestra claramente al menor lanzando el bicicletero con fuerza hacia el coche, lo que contribuye a la acumulación de evidencia en el caso.
En su denuncia, el afectado solicitó medidas de protección para su familia, que abarcan desde una restricción perimetral hasta un perímetro de exclusión, buscando mitigar cualquier posible hostigamiento futuro. La causa ha sido registrada bajo los cargos de violencia familiar y/o de género, un aspecto que pone de relieve la gravedad del incidente y la necesidad de intervención estatal para garantizar la seguridad de los implicados. Las autoridades competentes están ahora revisando las solicitudes de protección.
Este incidente no solo refleja un problema individual, sino que también pone de manifiesto una serie de cuestiones más amplias sobre la violencia intrafamiliar en nuestra sociedad. La necesidad de atención y respuesta inmediata ante casos de violencia es crucial, y este evento es un recordatorio de que se deben implementar medidas más efectivas para proteger a las víctimas. La comunidad debe estar alerta y unida frente a situaciones de agresión, promoviendo la denuncia y el apoyo a quienes se encuentran en riesgo. La evolución de esta denuncia y la respuesta de las autoridades serán determinantes para prevenir que episodios de esta naturaleza se repitan en el futuro.



