El Gobierno argentino ha dado un paso significativo en la modernización de su infraestructura energética con la reciente apertura de las ofertas económicas de la licitación AlmaSADI. Este proceso tiene como objetivo la integración de sistemas de almacenamiento de energía eléctrica mediante baterías en puntos estratégicos del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). En total, se recibieron propuestas que suman 232 proyectos, con una capacidad total de 8.230 MW y un potencial de inversión cercano a los u$s8.200 millones, cifra que supera las expectativas iniciales que contemplaban solo 700 MW de almacenamiento.

La notable respuesta del sector privado, tanto a nivel nacional como internacional, evidencia un renovado interés en el desarrollo de infraestructura energética en el país. Las ofertas fueron presentadas por 37 empresas, abarcando prácticamente todas las regiones argentinas, lo que sugiere una amplia diversidad en la propuesta de soluciones energéticas. El Gobierno ha destacado que este nivel de participación, que es 11 veces superior a la capacidad inicialmente solicitada, refleja un compromiso significativo por parte de los inversores hacia el fortalecimiento del sector energético.

El análisis de las propuestas revela que la mayor concentración de potencia ofertada se encuentra en el noreste argentino, específicamente en las provincias de Chaco y Formosa, que presentan un total de 1.790 MW distribuidos en 62 proyectos. Le sigue la provincia de Buenos Aires, con 1.960 MW a través de 42 iniciativas, y el noroeste argentino, que ha presentado 1.435 MW con 37 propuestas. Estas cifras indican un enfoque estratégico en regiones que históricamente han enfrentado desafíos en el suministro eléctrico.

Asimismo, se han recibido ofertas en otras regiones como el Litoral, Centro, Cuyo y Pampa, con el propósito de fortalecer aquellas áreas donde el sistema eléctrico enfrenta mayores restricciones operativas. La incorporación de sistemas de almacenamiento es, por lo tanto, una medida clave para mejorar la estabilidad y la resiliencia de la red eléctrica en el país. El estudio detallado de las ofertas muestra que los precios por MW-mes varían entre u$s9.917 y u$s11.194, dependiendo de la región, lo que también aporta un matiz adicional a la valoración de cada proyecto.

La concentración de potencia en el corredor NEA, que presenta un valor ponderado de u$s11.194/MW-mes, resalta la necesidad de inversión en esta zona, que ha sido tradicionalmente vulnerable a interrupciones en el suministro eléctrico. Buenos Aires, con un valor de u$s10.304/MW-mes, y el NOA, que presenta un precio de u$s10.410/MW-mes, también reflejan la urgencia de mejorar la infraestructura en sus respectivas áreas. Este mapeo de ofertas permite al Gobierno tener una visión más clara de dónde se requiere una intervención inmediata.

La distribución de la potencia adjudicada en la licitación se prevé de la siguiente manera: 150 MW para Buenos Aires (excluyendo AMBA), 250 MW para el noreste argentino y 120 MW para el noroeste argentino. En conjunto, el Litoral y el NEA concentrarán el 65% de la potencia total licitada, evidenciando las carencias estructurales en la infraestructura eléctrica de estas regiones. La implementación de los sistemas de almacenamiento de energía, conocidos como BESS (Battery Energy Storage System), se presenta como una solución innovadora para abordar estos desafíos y mejorar la capacidad de gestión energética del país.