Entre 20 y 30 personas migrantes escaparon este miércoles del cordón policial dispuesto en el asentamiento de la Playa Benítez, en Ceuta, durante el operativo para trasladarlas al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), ubicado en las naves del Tarajal. El procedimiento comenzó a primera hora de la mañana y tenía como objetivo realizar la filiación de quienes habían pasado la noche en la zona.

La Policía Nacional había organizado en filas a entre 300 y 400 migrantes para acompañarlos hasta los autobuses que los llevarían al CATE. Sin embargo, un grupo cercano a la treintena echó a correr por la playa en dirección al centro de la ciudad. Varios agentes iniciaron la persecución, aunque solo consiguieron detener a menos de cinco personas. El resto logró alejarse y eludir el operativo.

El despliegue incluyó a más de medio centenar de efectivos policiales y numerosos furgones. Los agentes se ubicaron también en el extremo del paseo que conduce al centro de Ceuta para prevenir nuevas estampidas, como la registrada durante el traslado de 1.800 personas al Puerto.

Además, más de cinco furgones fueron colocados en la playa del Trampolín, situada a pocos metros de la de Benítez. La medida buscaba impedir que los más de 4.000 migrantes que pernoctaban allí se desplazaran hacia la otra playa al escuchar el movimiento del operativo.

La Policía Nacional comenzó a desplegarse en el lugar a las 7, y minutos antes de las 8 alrededor de medio centenar de agentes antidisturbios ingresó en la arena para despertar a los migrantes y comenzar el procedimiento de traslado.