A trece años del accidente del tren Alvia en Angrois, Santiago de Compostela, el caso todavía mantiene abiertos dos frentes judiciales. Por un lado, continúa la petición de indulto para el maquinista Francisco Garzón. Por otro, avanzan los recursos presentados ante el Tribunal Constitucional contra la decisión que absolvió a Andrés Cortabitarte, exdirector de seguridad en la circulación de la empresa pública Adif, responsable de garantizar la seguridad de la infraestructura.
El siniestro ocurrió en julio de 2013, cuando el tren descarriló en la curva de A Grandeira. Murieron 80 personas y más de un centenar resultaron heridas. En enero de este año, la Audiencia Provincial de A Coruña confirmó la condena a Garzón y absolvió a Cortabitarte, una resolución que provocó “desolación” entre las víctimas.
El nuevo aniversario también está atravesado por el recuerdo del accidente ocurrido en Adamuz, Córdoba. En enero de este año, un tren Iryo descarriló y luego colisionó con un Alvia, un hecho en el que murieron 46 personas. La tragedia generó entre los afectados por Angrois una sensación de “déjà vu”.
Por segundo año consecutivo, este 24 de julio no habrá en Santiago actos de reivindicación ni de recuerdo convocados por la plataforma de víctimas. Durante 11 años, entre 2014 y 2024 inclusive, la organización impulsó manifestaciones para reclamar “verdad y justicia” y promovió homenajes a las personas que murieron en la curva de A Grandeira.



