El sistema frontal que afecta al centro-norte y al centro-sur de Chile dejó al menos cuatro personas muertas y siete heridas, además de 2.521 personas aisladas y cerca de 1.600 viviendas dañadas. El fenómeno está acompañado por fuertes vientos, lluvias y oleaje, y se extiende desde la Región de Coquimbo hasta La Araucanía.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, informó que hay 99 personas damnificadas y 673 albergadas. La mayoría de las personas aisladas se concentra en la Región de Coquimbo, debido a las crecidas de cauces y esteros. El funcionario también señaló que unas 368.000 personas quedaron sin suministro eléctrico entre las regiones de Atacama y La Araucanía.
Tras una reunión de la mesa técnica, Alvarado calificó de “complejo” el escenario y afirmó que las medidas adoptadas buscan anticiparse a los riesgos y proteger a la población. “Todavía enfrentaremos horas que serán exigentes, por lo que el llamado es a no exponerse, a evitar desplazamientos si no son indispensables”, sostuvo.
De acuerdo con las previsiones mencionadas por el ministro, el sistema frontal continuará hasta el domingo en las zonas actualmente afectadas y seguirá avanzando hacia el sur. Las autoridades pidieron extremar las precauciones mientras persistan las lluvias, los vientos y las crecidas.



