Las altas temperaturas, el viento y la extrema sequedad del terreno forestal dificultan el combate contra varios incendios en España. La situación es especialmente compleja en Orés, Zaragoza, donde las llamas ya calcinaron 12.600 hectáreas, y en La Mierla, Guadalajara, con unas 2.000 hectáreas afectadas.
En el incendio de Orés, el fuego continúa fuera de capacidad de extinción. Los equipos trabajan para mantener medios desplegados en todo el perímetro, consolidar el frente y proteger a las localidades cercanas. Alrededor de mil personas permanecen desalojadas de Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo, en Zaragoza, y de Petilla de Aragón, en Navarra.
El director técnico de extinción del operativo de Orés, Alfonso González, informó que los medios ubicados en Luesia trabajan para proteger el casco urbano y evitar que el incendio afecte a las viviendas.
En la Comunidad de Madrid, en cambio, el incendio de Lozoyuela se encuentra estabilizado y no hay poblaciones confinadas. El fuego quemó unas 770 hectáreas.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene para este viernes un nivel de peligro de incendios “muy alto o extremo” en amplias zonas de la península. El organismo advirtió que las condiciones meteorológicas podrían empeorar durante el fin de semana, con una ampliación de las áreas expuestas a niveles elevados de peligro, y pidió precaución a la población.



