En Perú, un grupo de transportistas públicos ha decidido llevar a cabo una huelga el próximo jueves 12 de marzo como respuesta al aumento en los precios de los combustibles y a la falta de medidas eficaces por parte del Gobierno. La acción se enmarca en el contexto de una crisis provocada por el racionamiento del gas natural, resultado de una fuga en un ducto del yacimiento de Camisea, ubicado en el sureste del país.
La Confederación de Transportistas Terrestres y otros sindicatos del sector han expresado su descontento por la ausencia de soluciones efectivas ante la problemática del transporte. A través de un comunicado, los transportistas afirmaron que están al borde de una situación insostenible, enfrentando no solo la inseguridad sino también los efectos adversos del racionamiento energético, que ha afectado severamente su actividad económica.
El paro se llevará a cabo en una semana en la que el Gobierno ha instado a la población a ahorrar energía y combustible, promoviendo el teletrabajo y clases virtuales para reducir la demanda de gas. En medio de este panorama, los transportistas han solicitado la eliminación temporal de impuestos sobre los combustibles, la reactivación de un fondo de compensación y la devolución parcial del pago de peajes, con la esperanza de mitigar el impacto de esta crisis en su sector.



