La tragedia golpeó fuertemente al deporte argentino y a la comunidad venezolana tras el hallazgo sin vida de la familia del futbolista Lucas Trejo, luego de tres días de intensa búsqueda. Los cuerpos de Yanina Maranella, Aarón Trejo Maranella y Ainhoa Trejo Maranella fueron encontrados en las ruinas de su hogar en el complejo de Cumanagotto, que sucumbió ante los poderosos terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que azotaron Venezuela. La noticia fue confirmada por el Club Sport Marítimo de La Guaira, que expresó su profundo pesar por la pérdida y extendió sus condolencias al jugador y a sus seres queridos.
La búsqueda se inició inmediatamente después de los sismos, que devastaron áreas de La Guaira y Caracas. Las autoridades del club informaron que, tras 74 horas de esfuerzos ininterrumpidos, se logró localizar a los tres miembros de la familia sin vida. La situación ha conmocionado tanto a la comunidad futbolística como a los seguidores del club, quienes se unieron en oración y solidaridad en estos momentos de duelo.
Lucas Trejo, defensor de 38 años, se encontraba en Caracas con su equipo, preparándose para el partido inaugural de la copa local contra el Deportivo Miranda Fútbol Club cuando se produjo la catástrofe. Al enterarse de la tragedia, emprendió viaje hacia La Guaira, donde se enfrentó a un panorama desolador: el edificio donde residía su familia había desaparecido, reducido a escombros. Su cuñado, Ricardo Ardiles, describió la escena como una "verdadera zona de catástrofe", reflejando la magnitud de la devastación.
Las circunstancias del derrumbe han generado múltiples interrogantes. Según los relatos de familiares, Yanina y los niños regresaron a su hogar alrededor de las 16:00 horas, justo antes de que el sismo sacudiera la región a las 18:00. Aunque el portero del edificio había alertado sobre la posibilidad de un terremoto, se desconoce si la familia logró evacuar a tiempo. Este detalle ha alimentado una chispa de esperanza entre los seres queridos, quienes temen que la tragedia les haya alcanzado en su propia vivienda.
La búsqueda de la familia Trejo se vio obstaculizada por la magnitud del desastre y los daños en las infraestructuras locales. A pesar de los esfuerzos de rescate, las condiciones del terreno y la falta de recursos complicaron las tareas, lo que llevó a la comunidad y a los aficionados a movilizarse en apoyo. La preocupación por la familia fue palpable en redes sociales, donde Lucas Trejo hizo un llamado urgente a la población para que lo ayudaran a encontrar a sus seres queridos. La desesperación y el dolor se hicieron evidentes en sus palabras: "No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje".
La magnitud de esta tragedia pone de relieve no solo el sufrimiento personal de un deportista, sino también el impacto mayor que los desastres naturales pueden tener en las comunidades. La situación en Venezuela es crítica, y la pérdida de vidas humanas en circunstancias tan trágicas resalta la vulnerabilidad de las familias frente a fenómenos naturales. A medida que se avanza en las investigaciones y la recuperación, se espera que se brinde apoyo no solo a los afectados directamente, sino también a la comunidad que ha quedado marcada por esta catástrofe.



