La Armada Argentina ha confirmado el fallecimiento de un turista estadounidense de 74 años que sufrió un infarto mientras se encontraba a bordo del crucero World Voyager, en las aguas del pasaje de Drake. Esta situación alarmante se desencadenó la mañana del viernes, cuando se recibió una llamada de emergencia desde la embarcación, lo que llevó a activar rápidamente un operativo de rescate coordinado por el Centro de Búsqueda y Rescate Marítimo, con sede en Ushuaia.

La evacuación del paciente fue un proceso complejo que implicó la movilización del ARA "Storni", un buque patrullero que se encontraba en la zona. Al ver que el crucero no podía llegar a un puerto en el tiempo necesario para proporcionar la atención médica adecuada, se decidió que el "Storni" zarparía con urgencia, llevando a bordo un equipo médico especializado del Hospital Naval local. Este despliegue fue crucial, dado que el tiempo es un factor determinante en situaciones de emergencia médica.

Una vez en el lugar, las condiciones de alta mar no facilitaron el rescate. Sin embargo, el patrullero logró desplegar dos lanchas semirrígidas, capaces de alcanzar velocidades de hasta 74 kilómetros por hora, para facilitar el abordaje del paciente. A bordo del crucero, el personal médico realizó una evaluación inicial que determinó que la evacuación era la única opción viable, dado el estado crítico del pasajero. Este tipo de intervenciones subraya la importancia de los protocolos de emergencia que se han establecido para situaciones de este tipo en la región.

La situación se tornó aún más crítica, lo que llevó al Centro de Búsqueda y Rescate a coordinar también la preposicionamiento de un helicóptero de aeroevacuación en Estancia Harberton, ubicada sobre el canal Beagle. Esta medida buscó optimizar la ruta de traslado y minimizar los tiempos de respuesta ante la urgencia médica del paciente. A pesar de estos esfuerzos coordinados, el turista fue trasladado a la Clínica San Jorge, donde, lamentablemente, se confirmó su fallecimiento tras la intervención médica inicial.

Este incidente marca un hito en las operaciones de evacuación sanitaria desde cruceros en el pasaje de Drake, resaltando la efectividad de la colaboración entre diversas entidades, tanto navales como provinciales. En menos de 24 horas, se activó un dispositivo que involucró el uso de embarcaciones rápidas, equipos médicos y un soporte logístico que refleja la capacidad de respuesta ante emergencias en aguas australes. Esta experiencia puede servir como un modelo para futuras operaciones en la región, que históricamente ha presentado desafíos significativos debido a sus condiciones climáticas y marítimas.

El pasaje de Drake, que recibe su nombre del navegante inglés Francis Drake, es conocido por ser uno de los corredores marítimos más peligrosos del mundo. Su relevancia radica en que conecta Sudamérica con la Antártida, lo que lo convierte en una ruta vital pero también en un área de alto riesgo. Las condiciones de navegación son extremas en esta zona, caracterizadas por la Corriente Circumpolar Antártica, que transporta enormes volúmenes de agua entre los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, generando olas que pueden superar los 12 metros de altura. Este contexto resalta la importancia de contar con protocolos de emergencia sólidos y efectivos en las operaciones de cruceros que transitan por estas aguas desafiantes.