Las autoridades brasileñas han puesto en marcha una exhaustiva investigación tras el trágico accidente aéreo ocurrido el domingo en Río de Janeiro, donde dos helicópteros colisionaron, dejando un saldo devastador de seis personas muertas, entre ellas el influencer argentino Gaspar Prim Díaz, conocido como "Gaspi". La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) se encuentra al frente de las indagatorias, buscando aclarar si alguna de las aeronaves estaba operando de manera irregular, realizando vuelos comerciales sin la debida autorización.
El director ejecutivo de la ANAC, Tiago Faierstein, confirmó que tanto los helicópteros como sus pilotos poseían la documentación correspondiente y estaban habilitados para volar. Sin embargo, se ha detectado la posibilidad de que existieran actividades de transporte aéreo clandestino en la región, lo que ha llevado a las autoridades a investigar si el helicóptero que transportaba a pasajeros estaba involucrado en alguna actividad ilegal. Esta situación resalta la necesidad de un mayor control en el cumplimiento de las normativas de aviación en Brasil.
Los primeros análisis realizados por los peritos apuntan a que los pilotos involucrados en el accidente contaban con la experiencia necesaria y que las aeronaves cumplían con los estándares requeridos para operar. A pesar de esto, la investigación se centrará en determinar si alguno de los helicópteros estaba realizando vuelos comerciales sin las licencias adecuadas, algo que podría haber contribuido a la tragedia.
Este accidente aéreo se produjo alrededor de las 8:59 de la mañana en el área de Recreio dos Bandeirantes, un sector del oeste de Río de Janeiro. Las circunstancias del choque aún están bajo investigación, pero se sabe que ambas aeronaves colisionaron en pleno vuelo, cayendo sobre un estacionamiento. Uno de los helicópteros, un Eurocopter AS 350 B2, se estrelló contra una concesionaria, explotando tras el impacto y generando un incendio que afectó a varios vehículos en el área. Las cinco personas a bordo de este helicóptero perdieron la vida de manera instantánea.
El segundo helicóptero, un Bell 206B, también se hundió en el suelo, y aunque no se incendió, su piloto, Charles Marsillac, sufrió lesiones fatales durante la caída. La identificación de las víctimas ha revelado que varias eran figuras destacadas en el ámbito artístico y digital, lo que ha generado un gran impacto en la comunidad local y en las redes sociales, donde Gaspi contaba con una considerable cantidad de seguidores.
Luego del accidente, se implementó un amplio operativo de rescate que involucró a equipos de la policía, bomberos y especialistas del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos de Brasil. Las labores se centraron en asegurar la zona del siniestro, controlando los riesgos derivados de las baterías de vehículos eléctricos dañados y en la recuperación de restos de las aeronaves para llevar a cabo peritajes técnicos.
La investigación se encuentra en una fase inicial, y los investigadores han comenzado a analizar si el accidente fue resultado de un error humano, una falla mecánica o una combinación de ambos factores. Además, se está prestando especial atención a las denuncias previas sobre el transporte clandestino en la región, lo que podría arrojar luz sobre las circunstancias que llevaron a esta tragedia. La ANAC, junto con otras entidades de seguridad aérea, trabaja intensamente para esclarecer los hechos y garantizar que se tomen las medidas necesarias para evitar que incidentes similares ocurran en el futuro.



