Telefónica ha anunciado que sufre una pérdida de 4.318 millones de euros en el ejercicio 2025, una situación que se ha visto agravada por el impacto de un ERE y la situación económica en Latinoamérica. Esta cifra refleja un desafío considerable para la compañía, que continúa enfrentando un entorno complejo en la región.

A pesar de este panorama desfavorable, la empresa logró incrementar sus ingresos en un 1,5%. Este crecimiento sugiere que, aunque los costos y las reestructuraciones han afectado su rentabilidad, la demanda de sus servicios se mantiene relativamente estable. Los analistas destacan que este aumento en los ingresos podría ser un indicativo de una recuperación gradual en el negocio.

En medio de estos resultados, la dirección de Telefónica se enfrenta al reto de implementar estrategias efectivas para mejorar su situación financiera y optimizar su operación en un mercado cada vez más competitivo. La compañía espera que sus planes de reestructuración y las inversiones en tecnología contribuyan a revertir la tendencia negativa en los próximos años.