Efectivos del Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIAA) de la Policía Local de Málaga instruyeron actuaciones por un presunto delito contra la seguridad vial contra el conductor de un autobús destinado al transporte escolar. El hombre dio positivo en un control de alcoholemia y, según informó la Policía Local, superó nueve veces la tasa permitida para los conductores profesionales de este tipo de servicio.
El episodio ocurrió durante la tarde del 11 de septiembre, cuando una unidad del Distrito de Carretera de Cádiz fue enviada por la Sala del 092 a la nave de una empresa de transporte de pasajeros, ubicada en Málaga capital y utilizada para estacionar los autobuses. La propia compañía realizó el aviso después de advertir que el conductor habría regresado con síntomas de embriaguez tras completar su turno de transporte escolar.
De acuerdo con el testimonio de trabajadores, el hombre no podía maniobrar correctamente y realizaba giros y aceleraciones sin sentido. Ante el riesgo de que chocara contra otros vehículos estacionados, le indicaron que detuviera el autobús. Luego, uno de los empleados subió al vehículo y constató que el conductor se encontraba aparentemente ebrio. La Policía Local también señaló que habría orinado y defecado dentro del colectivo.
El autobús había prestado servicio para varios centros educativos de Benalmádena, en la provincia de Málaga. El traslado de los alumnos finalizó alrededor de las 17 en ese municipio y el vehículo llegó a la nave de Málaga capital cerca de las 17.20. Tras la intervención, los agentes del GIAA quedaron a cargo de las diligencias correspondientes por el presunto delito contra la seguridad vial.



