Decenas de manifestantes arrojaron cócteles molotov este miércoles contra la sede de la misión civil de la Unión Europea en Kosovo (EULEX), en el distrito de Kosovo Polje. La protesta se produjo después de las condenas dictadas por el Tribunal Especial para Kosovo (TEK) contra el expresidente Hashim Thaci y otros tres acusados, todos vinculados al antiguo Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Thaci lideró el escuadrón paramilitar albanokosovar de esa organización.

Los manifestantes, que llevaban banderas y pancartas, marcharon desde el centro de Pristina hasta las instalaciones de EULEX. En el lugar se registraron fuertes disturbios pese al amplio dispositivo policial desplegado. Además, las protestas provocaron el bloqueo de algunas de las principales rutas que conectan Pristina con Kosovo Polje. Al menos una persona fue arrestada durante los incidentes.

El fallo también generó rechazo en el ámbito político. El jefe del Ejecutivo kosovar, Albin Kurti, sostuvo que la decisión judicial no representa la voluntad de la población y expresó su expectativa de que sea corregida durante la etapa de apelación. “La declaración de culpabilidad y un castigo tan severo para cuatro antiguos líderes del ELK es una injusticia inaceptable, un castigo grande y dañino. El fallo puede haberse dictado formalmente en nombre del pueblo de Kosovo, pero esa fórmula vacía no debe confundirse con el sentimiento del pueblo”, afirmó.