Las terrazas y azoteas están expuestas durante varias horas a la radiación solar, el calor acumulado y períodos de baja humedad. Por esas condiciones, no todas las especies se desarrollan de la misma manera en estos espacios: algunas tienen una mayor tolerancia al sol directo, necesitan riegos moderados y pueden aportar color, textura o sombra sin requerir cuidados permanentes.

Entre las alternativas vinculadas con la diversidad vegetal de México aparecen los nopales, los magueyes o agaves, las salvias, el cempasúchil y las echeverias. Sus características las convierten en opciones para incorporar vegetación a una terraza o azotea, siempre que se contemplen las condiciones del lugar y se utilice un sustrato adecuado para cada especie.

El nopal (Opuntia ficus-indica) es una cactácea originaria de México que tolera el sol intenso, el calor y períodos prolongados con poca agua. Sus pencas almacenan humedad, por lo que puede desarrollarse en azoteas con un sustrato ligero y de drenaje rápido. Además, aporta flores y, según la variedad, también produce tunas.

Las características mencionadas forman parte de la información consignada en el registro de plantas mexicanas de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). Antes de incorporar estas especies, es necesario considerar que las azoteas combinan exposición solar, altas temperaturas y menor disponibilidad de humedad, factores que condicionan la elección y el mantenimiento de las plantas.