Al menos siete personas murieron ahogadas en la municipalidad de Chongqing, en el suroeste de China, luego de que las fuertes lluvias provocaran la inundación de un pozo minero clausurado. Según las primeras informaciones, las víctimas se encontraban trabajando de manera ilegal en el interior de la explotación cuando se produjo el anegamiento.
Los cuerpos fueron encontrados dentro de una mina que, en los registros oficiales, figuraba como cerrada y abandonada. La instalación está ubicada cerca de los límites administrativos entre el distrito autónomo de Youyang y el distrito autónomo de Xiushan, en una zona donde las autoridades desplegaron un operativo de búsqueda después de recibir, el sábado, varias denuncias por la desaparición de un grupo de personas.
Durante las tareas de rastreo, la Policía detuvo además a 21 personas por su presunta participación en actividades mineras ilegales vinculadas con el lugar. Las autoridades locales iniciaron una investigación para determinar cómo se desarrollaban esas tareas en una explotación clausurada y establecer todas las circunstancias que derivaron en la inundación y en la muerte de los trabajadores.



