Cientos de manifestantes comenzaron a retirarse durante la madrugada después de participar en una concentración que impidió el avance de una marcha de la unionista Orden de Orange por Garvaghy Road, en Portadown, condado norirlandés de Armagh. El desfile había sido autorizado por primera vez en 28 años, tras los disturbios registrados entre 1995 y 1997, cuyas consecuencias derivaron en episodios de violencia en distintas zonas de Irlanda del Norte.

La marcha estaba prevista inicialmente para las 8 de la mañana, las 9 en la España peninsular y Baleares, pero permaneció bloqueada durante toda la jornada por vecinos de Garvaghy Road. Los manifestantes se ubicaron en la calle y se encadenaron entre sí para impedir el paso. Aunque la mayoría abandonó el lugar, algunos permanecieron en la zona mientras integrantes de la Orden de Orange mantenían su intención de intentar realizar el recorrido.

El subjefe de distrito local de la organización, Nigel Dawson, expresó a última hora del domingo su “decepción y frustración” por la ausencia de un “plan policial adecuado” que permitiera concretar la marcha. Dawson afirmó que completarían el desfile correspondiente a 1998, el primer año en que se prohibió su realización, y rechazó de forma “rotunda e inequívoca” que los 35 orangistas presentes optaran por retirarse a sus domicilios para pasar la noche.