En un hallazgo significativo para la ciencia y la conservación, un grupo de investigadores ha logrado documentar la existencia de 118 especies de peces en el río Conambo, situado en la provincia de Pastaza, Ecuador. Este río se caracteriza por ser una de las áreas más remotas y menos exploradas de la Amazonía ecuatoriana, lo que lo convierte en un espacio ideal para la investigación biológica. La noticia fue difundida por el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio), que destacó la importancia de este inventario como un avance en el conocimiento de la ictiofauna de la región.
El estudio, que representa el primer inventario exhaustivo sobre la diversidad de peces en esta cuenca, ha clasificado a las 118 especies en siete órdenes y 31 familias. Entre los hallazgos más relevantes, se identificó un predominio de los órdenes 'Characiformes' y 'Siluriformes', que son característicos de la fauna acuática amazónica. Además, se observó una notable diversidad dentro de las familias 'Characidae', 'Loricariidae' y 'Cichlidae', que son de gran interés tanto ecológico como económico, dado su papel en los ecosistemas y en las economías locales.
Un aspecto crucial que se destaca en el informe es que el inventario de especies aún no está completo, lo que sugiere que la diversidad en esta zona podría ser aún mayor de lo que se ha documentado hasta ahora. Esto abre la puerta a futuros estudios que podrían revelar especies que no han sido registradas previamente en el país, enriqueciendo aún más el conocimiento sobre la biodiversidad de la Amazonía. El río Conambo, con su entorno relativamente inalterado y de difícil acceso, se presenta como un laboratorio natural ideal para profundizar en el entendimiento de la biodiversidad amazónica.
El trabajo de investigación fue llevado a cabo por un equipo multidisciplinario que incluye a expertos del Inabio, la Universidad de las Américas de Ecuador, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae), entre otras instituciones. Uno de los aspectos más innovadores de este estudio fue la integración de conocimientos científicos con saberes ancestrales. Los pescadores de las nacionalidades Shiwiar y Zápara, quienes poseen un profundo entendimiento de su entorno, aportaron información valiosa sobre técnicas de pesca tradicionales y la importancia de ciertas especies en sus comunidades.
La colaboración con las comunidades locales permitió obtener datos sobre las variaciones estacionales en la captura de peces y los hábitats donde se encuentran. Este enfoque participativo no solo enriquece la investigación, sino que también promueve la valorización de los saberes indígenas y su papel en la conservación de la biodiversidad. A medida que la ciencia avanza, es fundamental reconocer y respetar los conocimientos ancestrales que han sido transmitidos a lo largo de generaciones.
Sin embargo, a pesar de la riqueza de la biodiversidad en la cuenca amazónica, esta enfrenta múltiples amenazas. La expansión de la agricultura, las actividades de exploración petrolera, la minería y la construcción de represas, junto con la sobrepesca, están poniendo en riesgo a estas especies. La situación es alarmante, y es necesario implementar acciones que frenen estos procesos destructivos para preservar la rica biodiversidad acuática que alberga la Amazonía.



