En un momento de incertidumbre política y económica en Argentina, el Gobierno libertario está intentando manejar la situación de la mejor manera posible, utilizando la estrategia del "Adorni-gate" para ganar tiempo y retomar la iniciativa. Este escándalo, que involucra al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha despertado el interés de los inversores, quienes están atentos a las repercusiones que podría tener en el panorama electoral de 2027. Así, el Bonar 2028 se presenta como un indicador clave de la percepción del mercado sobre la sostenibilidad del programa económico actual.
Los operadores de bonos están preparando el terreno para evaluar cómo se comportará el Bonar 2028, una emisión que, aunque no sea de gran magnitud, se considera un barómetro de la situación económica a medida que se acerca el año electoral. La tasa de colocación de este bono es crucial, ya que refleja el riesgo percibido por el mercado en un contexto donde la confianza en la política económica del gobierno se encuentra tambaleante. Por lo tanto, el interés por este instrumento financiero no solo radica en su rendimiento, sino también en lo que pueda predecir sobre la dirección futura del país.
Recientemente, en una conferencia telefónica con representantes de importantes bancos, se discutieron las experiencias previas con los Bonos del Tesoro AN29 y AO27, como referencia para lo que podría suceder con el Bonar 2028. El AN29, emitido a fines de 2025, tiene un esquema de amortización bullet y ofrece cupones semestrales del 6,5%, mientras que el AO27, emitido en febrero pasado, también bajo ley local y con vencimiento posterior a las elecciones de 2027, paga un cupón mensual del 6%. Estos antecedentes son cruciales para entender las expectativas actuales del mercado y la posible evolución de la tasa de interés de nuevos bonos.
El AN29 se colocó a una tasa de 9,3%, lo que representa una prima de riesgo país de aproximadamente 510 puntos. Por otro lado, el AO27 logró una tasa de casi 5,9%, que, al considerar los cupones mensuales, se traduce en una TIR superior al 6,2%, con un riesgo país implícito de 200 puntos. Esta comparación de los cupones y las tasas es fundamental para desentrañar la percepción del riesgo entre los distintos instrumentos de deuda, lo que puede influir en el comportamiento del Bonar 2028.
Un aspecto interesante a tener en cuenta es que el nuevo bono AO28, que vence a finales de octubre de 2028, se ofrecerá con un cupón mensual del 6%, similar al AO27. La clave aquí será determinar a qué TIR se colocará este nuevo bono, ya que el precio de la colocación influirá directamente en la evaluación del riesgo por parte de los inversores. En este sentido, la gran interrogante radica en si el mercado aceptará un riesgo país de 200 puntos en un entorno post-electoral, o si las dudas sobre el futuro del programa libertario se reflejarán en tasas más elevadas, como las del AN29.
Analistas que participaron de la conferencia han señalado que, a pesar de que la macroeconomía argentina se mantiene relativamente estable gracias a un superávit fiscal, la percepción de riesgo sigue siendo un factor predominante. En este contexto, se muestra escéptico que los inversores respalden una colocación con un riesgo país implícito de 200 puntos, especialmente cuando se considera la situación global actual, que también afecta las decisiones de inversión.
Por otro lado, desde un banco con matriz europea, se ha destacado que el riesgo promedio en la región está en torno a los 300 puntos, lo que sugiere que podría ser complicado para Argentina emitir bonos por debajo de ese nivel, sobre todo con las elecciones a la vista. En un clima de incertidumbre, la capacidad del Gobierno para mantener un rumbo económico claro será determinante para la confianza de los inversores y la salud de los próximos instrumentos de deuda. Las decisiones que se tomen en el próximo año serán cruciales no solo para el futuro inmediato, sino también para la percepción de la economía argentina en el largo plazo.



