El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su solidaridad con la diputada de la Asamblea de Ceuta por el grupo localista Ceuta Ya!, Julia Ferreras; el activista Rafael Borrego, y la abogada Sofía Cánovas, quienes fueron agredidos este domingo durante una protesta de vecinos ceutíes contra la llegada de la ONG pamplonesa Negu Gorriak/Derecho a Techo.

A través de un mensaje publicado en X, Sánchez sostuvo que España vive en una sociedad democrática cuya construcción requirió mucho esfuerzo y advirtió sobre los riesgos de aceptar como normal la difusión del odio. “No podemos permanecer indiferentes ante la normalización del odio”, afirmó el jefe del Ejecutivo, antes de remarcar que “la violencia nunca es el camino”.

Además, el presidente reconoció “la labor humanitaria de todos los integrantes de las ONG” que trabajan en la ciudad autónoma para atender la crisis migratoria. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, también manifestó su solidaridad con las personas atacadas durante una entrevista y les envió su “cariño”. Al mismo tiempo, cuestionó a la derecha y la ultraderecha por generar, según su evaluación, el “clima” que hizo posible la agresión contra Ferreras y los activistas. Rego sostuvo que las palabras no son “neutrales” y señaló que el uso del término “invasión” altera la convivencia en Ceuta.